Frases
Rosa Luxemburgo: Si se tratara del voto de las damas burguesas, el Estado capitalista lo considerará como un apoyo para la reacción. La mayoría de estas mujeres burguesas, que actúan como leonas en la lucha contra los «privilegios masculinos», se alinearían como dóciles corderitos en las filas de la reacción conservadora y clerical si tuvieran derecho al voto. Serían incluso mucho más reaccionarias que la parte masculina de su clase. A excepción de las pocas que tienen alguna profesión o trabajo, las mujeres de la burguesía no participan en la producción social. No son más que co-consumidoras de la plusvalía que sus hombres extraen del proletariado. Son los parásitos de los parásitos del cuerpo social. Y los consumidores son a menudo mucho más crueles que los agentes directos de la dominación y la explotación de clase a la hora de defender su «derecho» a una vida parasitaria. La historia de todas las grandes luchas revolucionarias lo confirma de una forma horrible. La gran Revolución francesa, por ejemplo. Tras la caída de los jacobinos, cuando Robespierre fue llevado al lugar de la ejecución, las mujeres de la burguesía triunfante bailaban desnudas en las calles, bailaban de gozo alrededor del héroe caído de la revolución. Y en 1871, en París, cuando la heroica Comuna obrera fue aplastada por los cañones, las radiantes mujeres de la burguesía fueron incluso más lejos que sus hombres en su sangrienta venganza contra el proletariado derrotado. Las mujeres de las clases propietarias defenderán siempre fanáticamente la explotación y la esclavitud del pueblo trabajador gracias al cual reciben indirectamente los medios para su existencia socialmente inútil.
Fini Rubio: La tendencia radical feminista, al definir a la mujer como clase y a la familia como modo de producción, desvirtúa y tergiversa la acepción marxista de los términos clase y modo de producción e introduce un factor de antagonismo entre los sexos difícil si no imposible de convertir en una práctica política cuanto menos progresiva.
Fidel Castro: La globalización fue encerrada en la camisa de fuerza del neoliberalismo, y como tal tiende a globalizar no el desarrollo, sino la pobreza; no el respeto a la soberanía nacional de nuestros Estados, sino su violación; no la solidaridad entre los pueblos, sino el "sálvese quien pueda" en medio de desigual competencia en el mercado.
Fidel Castro: Nuestro país podrá ser barrido de la faz de la Tierra, pero jamás podrá ser conquistado y sometido.
José Luis Sampedro: En realidad, mi país fue la España entre 1931 y 1936 que más tarde asesinaron.
Evelyn Reed: La cuestión de la mujer sólo puede ser resuelta a través de la línea de las mujeres trabajadoras contra los hombres y mujeres en el poder. Las mujeres de la clase dirigente tienen exactamente los mismos intereses que sus hombres en sostener y perpetuar la sociedad capitalista.
Joan Comorera: El imperialismo -forma superior del capitalismo- no puede existir sin la esclavización política y económica de las naciones no soberanas y de las colonias, la emancipación de las naciones no soberanas y de las colonias no es posible sin la destrucción del capitalismo, la victoria del proletariado no podría ser duradera si las naciones no soberanas y las colonias no son emancipadas del capitalismo, solamente el triunfo del socialismo puede resolver de manera definitiva, el problema nacional y colonial.
Stalin: El desarrollo del socialismo en la URSS y el ascenso del movimiento comunista en el Occidente no pueden por menos de provocar muy honda alarma en las filas de la burguesía y de sus agentes en la clase obrera: los líderes socialdemócratas.
F. Chernov: El cosmopolitismo burgués moderno es la expresión ideológica de las agresivas políticas imperialistas de la burguesía reaccionaria y de los grandes poderes capitalistas, dirigidas hacia el establecimiento de la dominación mundial. La lucha por la dominación del mundo para la explotación del mundo por un puñado de monopolios capitalistas es algo natural e inevitablemente que resulta de la desigualdad en el desarrollo económico y político del capitalismo en la época del imperialismo.
F. Chernov: El cosmopolitismo y el nacionalismo no son opuestos, sino que no son más que dos caras de la misma ideología burguesa imperialista. El cosmopolitismo siempre fue y no es más que una pantalla, un disfraz para el nacionalismo.
Joan Comorera: El internacionalismo proletario presupone la existencia de la nación. El cosmopolitismo presupone el menosprecio de la nación. El internacionalismo es la mejor arma de la clase obrera. El cosmopolitismo es la mejor arma del capitalismo monopolista, la más potente y Aspira en consecuencia, a la dominación mundial. El patriotismo es la expresión natural del internacionalismo proletario. El nacionalismo es la expresión natural de los monopolistas.
Friedrich Engels: Y cuando ya la explotación del obrero por el fabricante ha dado su fruto y aquél recibe el salario, caen sobre él los otros representantes de la burguesía: el casero, el tendero, el prestamista, etc.
Che Guevara: Es natural que ni ladrones, ni oportunistas, ni fariseos, puedan figurar en el Partido, cualesquiera que hayan sido sus méritos anteriores.
Joan Comorera: En cada nación hay dos clases antagónicas, irreconciliables: la burguesía y el proletariado, los explotadores y los explotados. Hay, por tanto, dos naciones antagónicas irreconciliables. La burguesía se vale y se valdrá del problema nacional para resolver sus asuntos de clase, dispuesta siempre a aliarse con la burguesía imperialista en el momento preciso en que considere satisfecha su ambición de clase o en que vea en peligro sus intereses de clase por el desarrollo y la ofensiva del movimiento obrero.
Joan Comorera: La tesis socialdemócrata del «destino común», de la «comunidad nacional», subordinando necesariamente los intereses de clase a las exigencias nacionales, induce a los trabajadores a la colaboración y la paz entre las clases, a la negación de la lucha de clases, conduce en su desarrollo lógico a la teoría racista reaccionaria, al fascismo.
Lenin: Y no corresponde a los socialistas ayudar a un bandido más joven y más vigoroso (Alemania) a desvalijar a otros bandidos más viejos y más cebados. Lo que deben hacer los socialistas es aprovechar la guerra que se hacen los bandidos para derrocar a todos ellos. Para esto, es preciso ante todo que los socialistas digan al pueblo la verdad, a saber, que esta guerra es, en un triple sentido, una guerra entre esclavistas para reforzar la esclavitud.
Lenin: ¿Está bien que el pueblo emplee métodos de lucha ilegales, no reglamentarios, no regulares ni sistemáticos, tales como apoderarse de la libertad, crear un nuevo poder revolucionario no reconocido formalmente por nadie y ejercer la violencia contra los opresores del pueblo? Sí, está muy bien. Eso es la expresión culminante de la lucha por la libertad.
Stalin: El partido tiene que ser, ante todo, el destacamento de vanguardia de la clase obrera. El partido tiene que incorporar a sus filas a todos los mejores elementos de la clase obrera, asimilar su experiencia, su espíritu revolucionario, su devoción infinita a la causa del proletariado.
Hugo Chávez: Es el socialismo, a profundizar las transformaciones de las estructuras porque es el socialismo la única solución al capitalismo.
Fidel Castro: Yon Sosa encabeza el movimiento de un grupo de oficiales del Ejército "en cuyo aplastamiento, por cierto, participaron los mercenarios que después invadieron Girón", y a través de un señor que era comerciante, que se encargó de la parte política del movimiento, la Cuarta Internacional se las arregló para que ese dirigente, ignorante de los problemas profundos de la política y de la historia del pensamiento revolucionario, le permitiera a ese agente del trotskismo "acerca del cual nosotros no tenemos la menor duda de que es un agente del imperialismo" que se encargara de redactar un periódico en el cual se copiaba "de cabo a rabo" el programa de la Cuarta Internacional.
Fidel Castro: Con relación a Viet Nam del Sur, donde un amplio frente revolucionario ha unido a la inmensa mayoría de la población a distintos sectores de la población, los ha unido estrechamente alrededor del movimiento de liberación en la lucha contra el imperialismo, para los trotskistas eso es absurdo, eso es contrarrevolucionario. Y esos señores llegan a la osadía, a la cosa insólita frente a los hechos y a las realidades de la historia y del movimiento revolucionario, a expresarse de esa forma.
Hugo Chávez: Es bueno, señores militares, compañeros militares, que estemos siempre atentos a cualquier destello, porque el enemigo no duerme.
Fidel Castro: Porque no puede haber nada más antimarxista que el dogma, no puede haber nada más antimarxista que la petrificación de las ideas.
Stalin: Estoy absolutamente en contra de la publicación de las Historias de la Niñez de Stalin. El libro abunda en una masa de inexactitudes de hecho, de alteraciones, de exageraciones y alabanzas inmerecidas. Pero… lo más importante reside en el hecho de que el libro muestra una tendencia a grabar en las mentes de los niños soviéticos (y de la gente en general) el culto a la personalidad de los líderes, de los héroes infalibles. Esto es peligroso y perjudicial. La teoría de los héroes y la ‘multitud’ no es bolchevique, sino social-revolucionaria.
Lenin: La sublevación de kornilov representa un viraje de los acontecimientos en extremo inesperado (inesperado por el momento y por la forma) e increíblemente brusco. Como todo viraje brusco, exige una revisión y un cambio de táctica. Y como toda revisión, con esta hay que ser muy prudente para no caer en una falta de principios. A mi juicio, incurren en una falta de principios quienes (como Volodarski) descienden hasta las posiciones del defensismo o (a modo de otros bolcheviques) hasta el bloque con los socialistas-revolucionarios, hasta el apoyo al Gobierno Provisional. Esto es archiequivocado, es despreciar los principios. Nos haremos defensistas solo después que el poder pase al proletariado, después de proponer la paz, después de romper con los tratados secretos y los vínculos con los bancos, y solo después. Ni la caída de Riga, ni la caída de Petrogrado nos harán defensistas (rogaría que se dé a leer esto a Volodarski). Hasta entonces estaremos por la revolución proletaria, contra la guerra y no seremos defensistas.
Evaristo Páramos: Yo digo: “¿Y tú qué eres? ¿Un hijoputista? ¿Estás a favor que los hijos de puta sigan dominando el mundo?” Pero como solo hablan ellos… No hay respuesta, no hay libertad de expresión de ninguna clase. Te dejan piar mientras no les molestes, pero te tienen atontado.
Georgi Dimitrov: Ninguna definición general de fascismo, por precisa que sea, nos exime de la necesidad de estudiar y tener en cuenta de un modo concreto las peculiaridades del desarrollo del fascismo y las diversas formas de la dictadura fascista en cada país, en cada etapa. Es necesario investigar, estudiar, hallar en cada país lo que haya de peculiar, de específicamente nacional en el fascismo, y esforzarse por trazar, en consonancia con ello, los métodos y las formas más eficaces de lucha contra él.
Georgi Dimitrov: Lenin nos advertía con insistencia contra «la aplicación de patrones, la nivelación mecánica, la identificación de las reglas tácticas, de las reglas de lucha». Esta advertencia adquiere una exactitud particular cuando se trata de la lucha contra un enemigo que explota con tanto refinamiento y espíritu jesuitas, en interés del gran capital, los sentimientos y prejuicios nacionales de las masas y su estado de ánimo anticapitalista. A este enemigo hay que conocerlo con toda exactitud y en todos sus aspectos. Hay que reaccionar sin la menor dilación contra sus múltiples maniobras, poner al descubierto sus manejos ocultos, estar siempre dispuestos a hacerle frente en cualquier terreno y en todo momento. No hay que tener reparos inclusive en aprender del enemigo, si esto no ayuda a retorcerle el pescuezo antes y con mayor seguridad.
Georgi Dimitrov: Tenía razón el camarada Palme Dutt cuando afirmaba que en nuestras filas se manifiesta la tendencia a considerar al fascismo de un modo general, sin tener en cuenta las particularidades concretas de los movimientos fascistas en los distintos países, calificando erróneamente como fascismo a todas las medidas reaccionarias de la burguesía, llegando inclusive a catalogar como fascistas a todos los sectores no comunistas. Lo que se conseguía con esto no era fortalecer, sino, por el contrario, debilitar la lucha contra el fascismo.
Karl Marx: No basta con que las condiciones de trabajo cristalicen en uno de los polos como capital y en el polo contrario como hombres que no tienen nada que vender más que su fuerza de trabajo. Ni basta tampoco con obligar a éstos a venderse voluntariamente. En el transcurso de la producción capitalista, se va formando una clase obrera que, a fuerza de educación, de tradición, de costumbre, se somete a las exigencias de este régimen de producción como a las más lógicas leyes naturales. La organización del proceso capitalista de producción ya desarrollado vence todas las resistencias; la creación constante de una superpoblación relativa mantiene la ley de la oferta y la demanda de trabajo y, por ello, el salario a tono con las necesidades de crecimiento del capital, y la presión sorda de las condiciones económicas sella el poder de mando del capitalista sobre el obrero. Todavía se emplea, de vez en cuando, la violencia directa, extraeconómica; pero sólo en casos excepcionales. Dentro de la marcha natural de las cosas, ya puede dejarse al obrero a merced de las «leyes naturales de la producción», es decir, puesto en dependencia del capital, dependencia que las propias condiciones de producción engendran, garantizan y perpetúan.
Saramago: Lo que se está preparando en el planeta que vivimos es sencillamente un mundo para los ricos. El mundo será para disfrute de los ricos. No tenemos poder, no estamos en el gobierno, no tenemos multinacionales, no dominamos las finanzas especulativas. No tenemos nada de eso. ¿Qué es lo que tenemos entonces para oponernos? Nada más que la conciencia.
Margot Honecker: Por primera vez en la historia alemana se erigió un orden social justo y humano. Aunque sumáramos todos los errores y debilidades de nuestra política, nada cambia el hecho de que en una parte de Alemania, el pueblo, al quitarle el poder al capital monopólico, trabajó libre de explotación, por su propio bienestar, y allí se practicaron los derechos humanos fundamentales.
Margot Honecker: En la RDA era una realidad el derecho al trabajo, no había cesantía, ni personas sin techo, ni especulación sobre la tierra, ni usura con los arriendos. Todo lo que producían las industrias de propiedad social servía al bien común. Así se pudo garantizar la seguridad social y sueldos justos, igual sueldo por igual trabajo para hombres y mujeres. A ellas se les acortaron los horarios de trabajo, que eran de lunes a viernes para todos los trabajadores, manteniéndoles los mismos salarios. La preocupación por la familia y en especial por los niños, las viviendas dignas y los arriendos con precios justos, la salud, la cultura y la educación, salas cunas y jardines infantiles, la jubilación para los ancianos; todo ello fue una realidad gracias a los recursos que finalmente fluían de la propiedad social, de las ganancias de las industrias.
Margot Honecker: Yo estoy convencida que es un gran engaño lo que hoy se le sugiere a la humanidad en nombre de la libertad y la democracia. Una real libertad y democracia solo son posibles si se tienen en cuenta los intereses de la mayoría de la población, se pone fin a la desigualdad social y se camina en dirección al socialismo.
Margot Honecker: Nosotros teníamos un amplio y multifacético sistema de instituciones democráticas. Además de participar el pueblo en las decisiones a través del voto, había comisiones de control de las resoluciones, en todos los niveles y, por sobre todo, teníamos la democracia en las fábricas, donde los obreros entregaban su opinión y decidían sobre las cuestiones de la producción, sobre la organización del trabajo y las condiciones de vida y de labores. Los errores y las fallas consistían en que a menudo las decisiones discutidas y las propuestas que se hacían no se llevaban a la práctica, y mientras más difícil eran los problemas que se creaban, se dejaba, por así decirlo, que fuesen "resueltos por arriba".
Margot Honecker: Mientras haya propiedad privada sobre los medios de producción y apropiación de una minoría del valor creado por la mayoría, y mientras el poder político se concentre en sus manos, la democracia estará encadenada.
Margot Honecker: A la categoría democracia no se le puede quitar su esencia y precisamente en esto se centran los debates actuales. Pienso que si se va a debatir acerca de los méritos y los desarrollos erróneos en el socialismo, si se va a analizar lo que el socialismo logró o no logró para sacar conclusiones para el futuro, no debe olvidarse que con la transformación de las relaciones de producción recién fue posible que los hombres en la RDA pudieran vivir sin explotación, en paz y en seguridad social. La RDA fue paz, antifascismo y seguridad social para los ciudadanos.
Margot Honecker: Estoy segura de que están condenados al fracaso todos los futuros modelos que no incluyan la cuestión de la propiedad, como aquellos que por un tercer camino, mediante un capitalismo con cierto hermoseamiento cosmético, pretendan solucionar los problemas fundamentales de la humanidad.
Margot Honecker: El Código Civil de la RDA garantizaba los derechos y la protección de los arrendatarios. El 60% de las viviendas fueron destinadas de preferencia a familias con muchos hijos. Nadie podía ser echado a la calle.
Margot Honecker: Ante nuestra puerta teníamos al país capitalista más desarrollado de Europa. Las brillantes vitrinas surtían su efecto. Pero los cesantes, los sin casa y las crecientes cifras de cesantía no eran vistos por la mayoría de nuestros ciudadanos.
Margot Honecker: El Estado y la sociedad asumieron en forma creciente los gastos materiales de los hijos. El cuidado de los niños en las salas cunas, jardines y escuelas estuvo en manos profesionales con muy buena formación. Los niños eran muy bien alimentados en estos establecimientos. Por ello los padres debían cancelar aportes muy bajos, el cuidado integral era gratis, como la educación en los colegios, universidades, y durante toda la formación profesional. Los estudiantes recibían un estipendio básico mensual, si tenían hijos recibían por ello un aumento y los aprendices una remuneración mensual.
José Luis Sampedro: Si se va al mercado sin un céntimo no se tiene libertad alguna; de lo que se deduce que quien está dando la libertad no es el mercado, sino el dinero, valor supremo de esta civilización. Que conste que esto no es ir contra el mercado. El mercado es imprescindible en una sociedad con división del trabajo. Pero sí estoy contra que el mercado sea el valor supremo, o sea que lo que no tiene precio en el mercado no tiene valor ninguno. Eso ya lo decía ya Antonio Machado: cualquier necio confunde valor y precio. Así de claro.
Groucho Marx: Pienso vivir para siempre o morir en el intento.
Groucho Marx: No reírse de nada es de tontos, reírse de todo es de estúpidos.